EL AULA

por Gloria Ramallo (4º ESO, curso 2016-2017)



Ahí estás tú, en plena clase caótica donde uno se come los mocos y otro toca el triángulo. Y la maestra que grita: "¡Tira los mocos a la basura!". Y el Comemocos que responde: "Aún tienen sabor".


Estudia estudia estudia


La maestra cuenta las cabras del rebaño y se levanta para cantar la historia de Don Pepito y Don José; pero no puedes enterarte porque ha llegado el dichoso niño que tira de tu falda y te pregunta por su piruleta con sabor a memez, y otro que grita porque las aguas menores han pintado sus tejanos.


Estudia estudia estudia


Y abres tu estuche, y no encuentras el único bolígrafo negro que tenías. Aquel al que le faltaba el sombrero y no le gustaba escribir las palabras completas. No podrás copiar la letra de la canción sin bolígrafo, así que le gritas al vecino de al lado: "¿Me prestas un poco de sal?" Y el vecino que responde: "Vete a tomar por culo".


Estudia estudia estudia


Qué asco, piensas. Porque no hay nada peor que el ácido contra tu cara y la sonrisa repulsiva de villano tras salirse con la suya. Y ahí te quedas, escuchando el exquisito cantar de tu maestra sin poder darle un motivo para ser recordada. Pasó usted por mi casa, por su casa yo pasé… Una y otra vez, la aventurada hazaña de aquellos héroes que con una sonrisa e interés canturrea la profesora.


Estudia estudia estudia


E intentas escucharla, pero el mosquito diminuto ya sobrevuela tus orejas. Y le pides que se calle porque intentas entender la canción; pero ahí sigue, apoyado en la entrada de tu oído que, con regocijo, te cuenta sus aventuras. Y te mueves, procurando que salga volando; pero el mosquito te pincha, drogándote con sus chismes.


Estudia estudia estudia


Adiós Don José… Matas al mosquito; pero la función de la maestra llega a su final y tú, que aún no te has enterado de quién vio a la abuela, te giras a tu compañero de butaca: "¿Sabes si habrá una segunda parte?" Y no la hay, era una obra exclusiva a la que debías atender.


Estudia estudia estudia


Y observas a la tortuga que con su paso parece que nunca besará la campana. Oh, la tortuga y la campana, el romance más esperado por todas las cabras vehementes del salón.


Estudia estudia estudia


Y el esperado final llega. La tortuga y la campana declaran su amor, y se besan como si nunca lo hubieran hecho antes. Y las cabras balan y saltan, huyendo del pastor en busca del verde pasto.


Estudia estudia estudia


Lo único que escuchan tus oídos estos últimos años. La misma palabra que perfora tu mente como si de un pájaro carpintero se tratase.