LITERATURA MEDIEVAL

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA EDAD MEDIA


Nos encontramos con tres estamentos sociales fundamentales: la nobleza (aficionada a los Cantares de Gesta); el clero (única clase letrada, que cultivará el Mester de Clerecía); y el pueblo (que cultiva la lírica tradicional, anónima y oral).

A los tres estamentos se suma, en los siglos XIV y XV, una incipiente burguesía (comerciantes, artesanos...) que vive en los burgos o ciudades.


Focos culturales
  • La iglesia: foco fundamental en la Alta Edad Media. Los monasterios cuentan con importantes bibliotecas; los monjes son casi los únicos que pueden acceder a la cultura escrita y escriben para difundir sus ideas religiosas. TEOCENTRISMO (la cultura gira en torno a Dios). 
  • La labor de los juglares (cantores y actores errantes) que en las plazas públicas (y también en la Corte) recitaban romances y Poemas Épicos (Cantar de Mío Cid) 
  • La corte, sobre todo a partir de Alfonso X el Sabio (s XIII). En el siglo XV será tan importante que se hablará de "literatura cortesana" o de "lírica del amor cortés". 
  • Las Universidades, en la Alta Edad Media, de fuerte orientación religiosa y con escasos alumnos.



La literatura en la Edad Media


- Literatura culta: 

  • Mester de Clerecía: de temática religiosa e intención didáctica. Escrita por el clero (Mester de Clerecía) 
  • Lírica culta (cancioneros, poemas filosóficos y morales, etc.). Escrita por la nobleza.
  • Primeras novelas. 

- Literatura popular (profana)

  • Lírica popular (S. XI)
  • Cantares de gesta (S.XII)
  • Los romances 


ACTIVIDAD

La clase se dividirá en grupos: pueblo, nobleza, rey y clero. Cada grupo tratará de imaginar y explicará al resto cómo sería su vida en aquella época. La actividad se irá ampliando a medida que se estudie la lección.


A) S. XI: LA LÍRICA TRADICIONAL

Fue compuesta de forma anónima y transmitida oralmente. Son las canciones que cantaba el pueblo en bodas y fiestas; para dormir a un niño; expresar sentimientos; al ir al trabajo;...

Los principales temas son:

  • Amoroso
  • Plantos o Endechas (canciones fúnebres)
  • Mayas: canciones dedicadas al mes de mayo(=primavera=amor)
  • Canciones de trabajo y de fiesta
  • Burlesco

Aspectos formales: Sencillez. Se usan abundantemente los recursos de repetición (paralelismos, anáforas).



TEXTOS

soledad tengo de ti.mp3

Soledad tengo de ti,
tierra mía do nací.

Si muriese sin ventura,
sepúltenme en alta sierra,
porque no extrañe la tierra
mi cuerpo en la sepultura;
y en sierra de grande altura,
por ver si veré de allí

las tierras a do nací.
Soledad tengo de ti,
oh tierra donde nací.


a quién contaré.mp3

¿A quién contaré mis quejas,
mi lindo amor;
a quién contaré yo mis quejas,
si a vos no?


mis penas son.mp3

Mis penas son como ondas del mar,

qu'unas se vienen y otras se van:

de día y de noche guerra me dan.


ACTIVIDADES:

Di cuál es el tema principal de los poemas. Haz el análisis métrico, señala la rima y explica las figuras retóricas.


B)SIGLO XII: LA ÉPICA MEDIEVAL

Los cantares de gesta son obras de género épico que narran las hazañas de los héroes nacionales. En España surgen en el siglo XII (1140, fecha de composición del Cantar de Mio Cid). Hay noticias de la existencia de más cantares, pero no nos han llegado hasta hoy. Estas obras eran anónimas, de creación popular y de transmisión oral. Eran recitadas por los juglares, cuyo oficio se denominaba Mester de Juglaría. Los cantares de gesta se caracterizan por la falta de regularidad métrica (frente al Mester de Clerecía, que surgirá en el siglo XIII). 


EL CANTAR DE MIO CID

El Cantar de Mio Cid nos ha llegado en una copia manuscrita del siglo XIV (la creación del Cantar data de 1140). Este manuscrito no está completo; falta la primera página y dos en el interior. Se conservan 3730 versos, en total. 

Métrica

El Poema está escrito en tiradas épicas: serie indefinida (tirada) de versos irregulares, con cesura interversal,  (de 10 a 20 sílabas) con rima asonante en todos los versos. 

Estructura

La obra se divide en tres partes o cantares:

  1. Cantar del destierro.
  2. Cantar de las bodas.
  3. Cantar de la Afrenta de Corpes.


Tema

El tema de la obra es el HONOR. El Cid es acusado por sus enemigos de quedarse con los pagos de los moros y es desterrado por el rey de Castilla, lo cual significa una grave deshonra. Toda su preocupación, a partir de ahí, será ganarse de nuevo el honor militar (conquista de territorios que ofrece al rey) y social (boda). Aparentemente lo consigue con la boda de sus hijas con los infantes de Carrión; pero tras una grave ofensa, esta vez familiar, debe recuperarlo de nuevo (tercer cantar).


Realidad y verismo

¿Es verdadera la historia del Cid? No todo lo que se dice en la obra es cierto, hay episodios novelescos, inventados. Pero que la obra no sea totalmente realista no quiere decir que no sea verosímil o verista (no así en la épica francesa, en la que los héroes realizan hazañas increíbles).


CANTAR DE MIO CID (FRAGMENTO)

El moro (Abengalbón) se torna a Molina, presintiendo la desgracia de las hijas del Cid. Los viajeros entran en el reino de Castilla. Duermen en el robledo de Corpes. A la mañana quédanse solos los infantes con sus mujeres y se preparan a maltratarlas. Ruegos inútiles de doña Sol. Crueldad de los infantes.


En el robledal de Corpes entraron los de Carrión,
las ramas tocan las nubes, muy altos los montes son
y muchas bestias feroces rondaban alrededor.
Con una fuente se encuentran y un pradillo de verdor.
Mandaron plantar las tiendas los infantes de Carrión
y esa noche en aquel sitio todo el mundo descansó.
Con sus mujeres en brazos señas les dieron de amor.
¡Pero qué mal se lo cumplen en cuanto que sale el sol!
Mandan cargar las acémilas con su rica cargazón,
mandan plegar esa tienda que anoche los albergó.
Sigan todos adelante, que luego irán ellos dos:
esto es lo que mandaron los infantes de Carrión.
No se quede nadie atrás, sea mujer o varón,
menos las esposas de ellos, doña Elvira y doña Sol,
porque quieren solazarse con ellas a su sabor.
Quédanse solos los cuatro, todo el mundo se marchó.
Tanta maldad meditaron los infantes de Carrión.
"Escuchadnos bien, esposas, doña Elvira y doña Sol:
vais a ser escarnecidas en estos montes las dos,
nos marcharemos dejándoos aquí a vosotras, y no
tendréis parte en nuestras tierras del condado de Carrión.
Luego con estas noticias irán al Campeador
y quedaremos vengados por aquello del león."
Allí los mantos y pieles les quitaron a las dos,
sólo camisa y brial sobre el cuerpo les quedó.
Espuelas llevan calzadas los traidores de Carrión,
cogen en las manos cinchas que fuertes y duras son.
Cuando esto vieron las damas así hablaba doña Sol:
"Vos, don Diego y don Fernando, os lo rogamos por Dios,
sendas espadas tenéis de buen filo tajador,
de nombre las dos espadas, Colada y Tizona, son.
Cortadnos ya las cabezas, seamos mártires las dos,
así moros y cristianos siempre hablarán de esta acción,
que esto que hacéis con nosotras no lo merecemos, no.
No hagáis esta mala hazaña, por Cristo nuestro Señor,
si nos ultrajáis caerá la vergüenza sobre vos,
y en juicio o en corte han de pediros la razón."
Las damas mucho rogaron, mas de nada les sirvió;
empezaron a azotarlas los infantes de Carrión,
con las cinchas corredizas les pegan sin compasión,
hiérenlas con las espuelas donde sientan mas dolor,
y les rasgan las camisas y las carnes a las dos,
sobre las telas de seda limpia la sangre asomó.
Las hijas del Cid lo sienten en lo hondo del corazón.
¡Oh, qué ventura tan grande si quisiera el Creador
que asomase por allí Mío Cid Campeador!
Desfallecidas se quedan, tan fuertes los golpes son,
los briales y camisas mucha sangre los cubrió.
Bien se hartaron de pegar los infantes de Carrión,
esforzándose por ver quién les pegaba mejor.
Ya no podían hablar doña Elvira y doña Sol.


Los infantes abandonan a sus mujeres

Lleváronse los infantes los mantos y pieles finas
y desmayadas las dejan, en briales y camisas,
entre las aves del monte y tantas fieras malignas.
Por muertas se las dejaron, por muertas, que no por vivas.
¡Qué suerte si ahora asomase el Campeador Ruy Díaz!



ACTIVIDADES

1. Haz el análisis métrico del fragmento. Explícalo.

2. ¿Cómo es el paisaje?

3. ¿Cómo son los personajes?

4. ¿En qué ves que es una obra juglaresca destinada a ser recitada en público?

5. Contesta las preguntas de la siguiente actividad: El poema de Mio Cid.



C) SIGLO XIII: EL MESTER DE CLERECÍA. ALFONSO X EL SABIO

Durante el siglo XIII surge el Mester de Clerecía. Se llama así a la escuela de los escritores cultos (=clérigos) que eligen el romance como lengua literaria con la intención de adoctrinar al pueblo, que no sabía latín.

Los clérigos son autores de una poesía narrativa mucho más regular que la juglaresca. Se trata de una poesía culta, de origen escrito y basada en fuentes eruditas. Los temas más habituales son los religiosos, aunque no faltan los históricos..

El principal representante del Mester de Clerecía en el siglo XIII es Gonzalo de Berceo, cuya obra más famosa es Milagros de nuestra Señora. Berceo es el primer poeta conocido en lengua castellana, es decir, el primero que firma sus obras.


ALFONSO X “EL SABIO”

Alfonso X el Sabio (1221-1284) era hijo y sucesor de Fernando III. Se rodeó de sabios y juristas árabes, hebreos y cristianos, de trovadores y músicos a quienes dirigió e la elaboración de un cuantioso número de obras científicas, históricas y literarias. El rey sabio fue el primero en considerar el castellano como lengua transmisora de cultura, lo dignificó, lo corrigió e hizo traducir numerosas obras clásicas a esta lengua romance.

Su obra se clasifica en cuatro grandes grupos:

a. Obras jurídicas como Las siete Partidas.

b. Obras históricas como la Crónica General.

c. Obras científicas como El Lapidario.

d. Obras poéticas como las Cantigas o los poemas sueltos de los Cancioneros de la época.


D) LA LITERATURA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XIV

Introducción

En esta época, aparece una nueva clase social, la "burguesía", con unos gustos e inquietudes nuevas. Surgen también las primeras universidades. Asistimos, por lo tanto, al nacimiento de un nuevo espíritu, menos teocéntrico (dentro de las enormes limitaciones existentes), más pragmático y vitalista. Destacan los cuentos en prosa de don Juan Manuel, prosista.

A su vez, continúan la lírica popular, el Mester de Juglaría y el Mester de Clerecía (que desaparece en el Prerrenacimiento)


DON JUAN MANUEL

De familia real (nieto de Fernando III el Santo y sobrino de Alfonso X el Sabio), participó en la vida política y militar de su época, además de escribir. Fue exclusivamente prosista. Entre todas sus obras destaca El Conde Lucanor o Libro de Patronio, obra formada por un primer libro de 51 cuentos y cuatro libros más de carácter doctrinal. Los cuentos poseen todos la misma estructura:

  • Pregunta del Conde a Patronio, su consejero. 
  • Ejemplo de Patronio (cuento). 
  • Moraleja (en verso).

Intención

Don Juan Manuel era un moralista. Su intención era hacer una obra útil que enseñase y aconsejase a los nobles para un recto comportamiento.


Cuento XX

Lo que sucedió a un rey con un hombre que le dijo que sabía hacer oro

Un día, hablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, de este modo:

-Patronio, un hombre ha venido a verme y me ha dicho que puede proporcionarme muchas riquezas y gran honra, aunque para esto debería yo darle algún dinero para que comience su labor, que, una vez acabada, puede reportarme el diez por uno. Por el buen juicio que Dios puso en vos, os ruego que me aconsejéis lo que debo hacer en este asunto.

-Señor conde -dijo Patronio-, para que hagáis en esto lo que más os conviene, me gustaría contaros lo que sucedió a un rey con un hombre que le dijo que sabía hacer oro.

El conde le preguntó lo que había ocurrido.

-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, había un pícaro que era muy pobre y ambicionaba ser rico para salir de su pobreza. Aquel pícaro se enteró de que un rey poco juicioso era muy aficionado a la alquimia, para hacer oro.

»Por ello, el pícaro tomó cien doblas de oro, las partió en trozos muy pequeños y los mezcló con otras cosas varias, haciendo así cien bolas, cada una de las cuales pesaba una dobla de oro más las cosas que le había añadido. Disfrazado el pícaro con ropas de persona seria y respetable, cogió las bolas, las metió en una bolsa, se marchó a la ciudad donde vivía el rey y allí las vendió a un especiero, que le preguntó la utilidad de aquellas bolas. El pícaro respondió que servían para muchas cosas y, sobre todo, para hacer alquimia; después se las vendió por dos o tres doblas. El especiero quiso saber el nombre de las bolitas, contestándole el pícaro que se llamaban tabardíe.

»El pícaro vivió algún tiempo en aquella ciudad, llevando una vida muy recogida, pero diciendo a unos y a otros, como en secreto, que sabía hacer oro.

»Cuando estas noticias llegaron al rey, lo mandó llamar y le preguntó si era verdad cuanto se decía de él. El pícaro, aunque al principio no quería reconocerlo diciendo que él no podía hacer oro, al final le dio a entender que sí era capaz, pero aconsejó al rey que en este asunto no debía fiarse de nadie ni arriesgar mucho dinero. No obstante, siguió diciendo el pícaro, si el rey se lo autorizaba, haría una demostración ante él para enseñarle lo poco que sabía de aquella ciencia. El rey se lo agradeció mucho, pareciéndole que, por sus palabras, no intentaba engañarlo. El pícaro pidió las cosas que necesitaba que, como eran muy corrientes excepto una bola de tabardíe, costaron muy poco dinero. Cuando las trajeron y las fundieron delante del rey, salió oro fino que pesaba una dobla. Al ver el rey que de algo tan barato sacaban una dobla de oro, se puso muy alegre y se consideró el más feliz del mundo. Por ello dijo al pícaro, que había hecho aquel milagro, que lo creía un hombre honrado. Y le pidió que hiciera más oro.

»El granuja, sin darle importancia, le respondió:

»-Señor, ya os he enseñado cuanto sé de este prodigio. En adelante, vos podréis conseguir oro igual que yo, pero conviene que sepáis una cosa: si os falta algo de lo que os he dicho, no podréis sacar oro.

»Dicho esto, se despidió del rey y marchó a su casa.

»El rey intentó hacer oro por sí mismo y, como dobló la receta, consiguió el doble de oro por valor de dos doblas; y, a medida que la triplicaba y cuadruplicaba, conseguía más y más oro. Viendo el rey que podría obtener cuanto oro quisiese, ordenó que le trajeran lo necesario para sacar mil doblas de oro. Sus criados encontraron todos los elementos menos el tabardíe. Cuando comprobó el rey que, al faltar el tabardíe, no podía hacer oro, mandó llamar al hombre que se lo había enseñado, al que dijo que ya no podía sacar más oro. El pícaro le preguntó si había mezclado todas las cosas que le indicó en su receta, contestando el rey que, aunque las tenía todas, le faltaba el tabardíe.

»Respondió el granuja que, si le faltaba aunque fuera uno de los ingredientes, no podría conseguir oro, como ya se lo había advertido desde el principio.

»El rey le preguntó si sabía dónde podía encontrar el tabardíe, y el pícaro respondió afirmativamente. Entonces le mandó el rey que fuera a comprarlo, pues sabía dónde lo vendían, y le trajera una gran cantidad para hacer todo el oro que él quisiese. El burlador le contestó que, aunque otra persona podría cumplir su encargo tan bien o mejor que él, si el rey disponía que se encargase él, así lo haría, pues en su país era muy abundante. Entonces calculó el rey a cuánto podían ascender los gastos del viaje y del tabardíe, resultando una cantidad muy elevada.

»Cuando el pícaro cogió tantísimo dinero, se marchó de allí y nunca volvió junto al monarca, que resultó engañado por su falta de prudencia. Al ver que tardaba muchísimo, el rey mandó buscarlo en su casa, para ver si sabían dónde estaba; pero sólo encontraron un arca cerrada, en la que, cuando consiguieron abrirla, vieron un escrito para el rey que decía: «Estad seguro de que el tabardíe es pura invención mía; os he engañado. Cuando yo os decía que podía haceros rico, debierais haberme respondido que primero me hiciera rico yo y luego me creeríais».

»Al cabo de unos días, estaban unos hombres riendo y bromeando, para lo cual escribían los nombres de todos sus conocidos en listas separadas: en una los valientes, en otra los ricos, en otra los juiciosos, agrupándolos por sus virtudes y defectos. Al llegar a los nombres de quienes eran tontos, escribieron primero el nombre del rey, que, al enterarse, envió por ellos asegurándoles que no les haría daño alguno. Cuando llegaron junto al rey, este les preguntó por qué lo habían incluido entre los tontos del reino, a lo que contestaron ellos que por haber dado tantas riquezas a un extraño al que no conocía ni era vasallo suyo. Les replicó el rey que estaban equivocados y que, si viniera el pícaro que le había robado, no quedaría él entre los tontos, a lo que respondieron aquellos hombres que el número de tontos sería el mismo, pues borrarían el del rey y pondrían el del burlador.

»Vos, señor Conde Lucanor, si no deseáis que os tengan por tonto, no arriesguéis vuestra fortuna por algo cuyo resultado sea incierto, pues, si la perdéis confiando conseguir más bienes, tendréis que arrepentiros durante toda la vida.

Al conde le agradó mucho este consejo, lo siguió y le fue muy bien.

Y viendo don Juan que este cuento era bueno, lo mandó poner en este libro y compuso unos versos que dicen así:

Jamás aventures o arriesgues tu riqueza 
por consejo de hombre que vive en la pobreza.


FIN

ACTIVIDAD

Comenta el texto (género y tipologías, señala el tema y la estructura, personajes, intención del autor, y posible modernidad del consejo de Patronio).