En el ámbito de la lengua, hablamos de modalización cuando nos referimos a la la actitud que adopta el emisor respecto a su discurso y al receptor al que se dirige. Cuando analizamos la modalización de un texto, estamos comprobando y explicando el grado de subjetividad de su autor. Decimos, por lo tanto, que un texto está modalizado (en mayor o menor medida) cuando apreciamos en él la opinión del emisor. La apreciación de la existencia o ausencia de recursos modalizadores en un discurso nos permite comprobar si este se adecua al contexto comunicativo en que se produce.

Existen tres tipos de modalización:


1. MODALIZACIÓN VALORATIVA: en ella aparecen juicios de valor sobre lo expuesto, emitidos a través de:

  • Deícticos: personales (uso de pronombres y determinantes posesivos en primera persona que indican la presencia del autor), posesivos, apelaciones al receptor (uso de pronombres y determinantes posesivos en segunda persona), plurales inclusivos (ej. "nos interesa"), etc.
  • Léxico valorativo (connotación):
    Por ejemplo: sustantivos ponderativos que pueden indicar una valoración positiva ("alegría") o negativa ("decepción")
    diminutivos o aumentativos, adjetivos subjetivos ("súper", "asqueroso", "agradable", "afortunado"...), verbos modales ("pienso", "creo"...), adverbios cuantificadores (enormemente, demasiado, muy, súper) y modalizadores (sinceramente, certeramente), etc.
  • La utilización de verbos en modo subjuntivo.
  • El uso de determinadas modalidades oracionales: oraciones interrogativas, exclamativas, desiderativas...
  • Figuras retóricas (metáfora, hipérbole, ironía...).    

2. MODALIZACIÓN EPISTÉMICA: tiene que ver con el grado de certeza que muestra el emisor respecto a sus afirmaciones. Este puede presentar sus enunciados como incuestionables ("es evidente que...", "está claro que...", "sin duda...") como posibles ("quizás", "a lo mejor", "imagino que..."), improbables, etc. La modalización epistémica utiliza, asimismo, expresiones que indican un mayor o un menor grado de certeza ("sin duda", "a lo mejor", "probablemente"...)

3. MODALIZACIÓN DEÓNTICA: se produce cuando el emisor se dirige al receptor apelando a la necesidad o conveniencia de actuar por motivos éticos o morales. Para ello recurre a los verbos de obligación, a las recomendaciones, a los imperativos, a las perífrasis verbales modales ("deberíamos hacer"...", "tendríamos que actuar...") o a expresiones como "Es nuestra obligación...", "Conviene que...".



WEBGRAFÍA

Conselleria d'Educació de la Generalitat Valenciana (s.f.). Los tres tipos de modalización. Recuperado el 02/03/2021 de https://mestreacasa.gva.es/c/document_library/get_file?folderId=500002863047&name=DLFE-793319.pdf


Terrero, Arancha (s.f). La modalización en los comentarios de texto. Soy profesora. Recuperado el 02/03/2021 dehttps://arantxatarrero.com/la-modalizacion-en-los-comentarios-de-texto/